Cómplices

Advertencias y avisos

Querido lector, querida lectora a partir de este momento, Euritmia en la Red ha eliminado de sus contenidos la novela corta "Alas rotas", cuya primera versión fue escrita en el verano de 2003.
Como explico en el post correspondiente la razón se debe a que la editorial "La Esfera Cultural" ha decidido publicarla en papel.
Puede adquirirse si pulsáis en ESTE ENLACE

VERSIÓN EN AUDIO DE ALAS ROTAS

Introducción a la versión en Audio.

domingo, 13 de diciembre de 2009

MAÑANA AMANECERÁ (XVIII)

Después de los preparativos, quedamos para las once y media. Como se presentaba larga noche, opté por regresar a casa. En ese momento los demás comenzaban a cenar. Me miraron extrañados, no me esperaban, '¿No decías que vendrías muy tarde?', 'Es que, entre unos cuantos, hemos decidido que íbamos a ir a hablar con el cura'. Y no añadí lo que realmente pensaba, 'No sea que mañana no amanezca', aunque estuve a punto. Continué como si se tratara de algo habitual, 'Hemos adelantado la oración de mañana para esta noche, como han quitado el toque de queda, pues aprovechamos'. Mis palabras tuvieron la virtud de demostrar que el miedo seguía albergándose en su corazón, 'Pero no deberías salir esta noche, ya sabes que la cosa se puede poner fea'. No le di excesiva importancia al comentario, '¿Y qué más da? A lo mejor es más peligroso mañana, yo que sé... No te preocupes que tendré cuidado'.

La cena fue silenciosa, como si todos estuviéramos a la expectativa. Parecíamos liebres acechadas por un lobo hambriento. Ni la radio, ni la televisión daban noticias. Después de la avalancha de todo el día, era como si alguien se hubiera tomado un respiro. Me preguntó Diego, '¿A qué hora dices que va a ser?', 'A las once y media', '¿Por qué tan tarde?', 'Como hemos decidido el cambio hace nada, a eso de las nueve, para que dé tiempo a avisar a todo el mundo, y todos puedan organizarse, además, hay que prepararla bien... El cura ha supuesto que la voz se correrá y vendrán más personas de los cuatro gatos que nos juntamos. Ha pensado que lo mejor es hacerlo en la iglesia de san Emilio, así que hemos tenido que hablar con el párroco de allí... Hasta se lo van a explicar a la policía, para que no haya malos rollos... Ya sabéis, aunque hayan quitado el toque de queda, también han avisado desde el Gobierno que la policía se emplearía a fondo en caso de altercados, así que si la pasma ve a tanto joven por ahí a esas horas lo mismo se mosquea y tenemos alguna carrera... Por eso...'.

La televisión cortó de golpe su emisión para pasar las primeras imágenes de lo sucedido en Cádiz y en Alemania Democrática.
Fue horrible.
Muerte, destrucción, desolación por todas partes. Los que quedaban con vida gritaban, lloraban, se golpeaban en el pecho, huían despavoridos, algunos con la sangre aún corriéndoles por el cuerpo. Lo peor de todo eran los niños, esos llantos desgarrados que me rasgaban los oídos. No era lo mismo oír las consecuencias de las batallas a través de los lacónicos comunicados o partes de guerra, y en consecuencia imaginarse algo borroso, informe, que contemplar las consecuencias con la brutal objetividad de una cámara de televisión, que hacía las veces de un ojo, de nuestro ojo, como si éste hubiera viajado a varios cientos o miles de kilómetros.
El horror no era imaginario. Lo teníamos delante, llamando a nuestras puertas, a punto de golpear nuestros rostros. Ciertamente, el caudal de espanto, que se desbordaba a través del aparato cúbico, ahogaba cualquier resquicio para la misericordia. Un odio voraz, pero sin destinatario concreto, invadía la habitación. En Rota había sido el ataque soviético quien provocó las escenas de pánico, infernales, que se vivieron en la costa española. En la Alemania Democrática, fue el imperialista americano quien sembró su semilla de muerte, de averno en este planeta. En Polonia, como siempre, sufrieron la crueldad de ambos contendientes. En mi corazón, creció cierta alegría amarga porque el gobierno español se hubiera declarado neutral. A nosotros no se nos había perdido nada en aquella locura devastadora, que ahora invadía nuestros hogares, menos mal que filtrada por el aparato receptor de las imágenes. Lo que veía, era peor que cualquier película bélica filmada. Por muy buen director, por muy buena fotografía, por muy buen reparto, por muy buenos efectos especiales que se usaran, jamás se podría reproducir la muerte en su dimensión más drástica, la real. Y sabíamos que aquello no era un montaje, los carbonizados cuerpos yertos amontonándose por las calles, las casas hundidas, el humo que ascendía por doquier, todo era demasiado real, sórdido y devastador. El cámara no tenía que buscar para lograr comunicar una imagen terrible, con abrir el objetivo era más que suficiente, incluso excesivo.
Los pocos que mantuvieron la mínima entereza para situarse ante una cámara repetían, sobre todas, una frase: 'Esto es el infierno'. El llanto casi traspasaba los aparatos y nos salpicaba. A mí me llegaba vestido de rabia y de impotencia. Cada vez iba entendiendo un poco menos.

Durante unos minutos, la sala donde todos veíamos la tele se inundó del denso silencio de la angustia y la espera.
Por romper el mutismo, una vez pasada la primera oleada de estupor, rabia y odio, pregunté a mi padre si tendría que trabajar al día siguiente, 'Nos ha dicho el jefe que no vayamos, que si hay algo nos llamará, que solo piensa abrir el bar'. Descubrí cierta esperanza en la mirada que lanzó, 'A última hora se ha rumoreado que, a lo mejor, se organice alguna reunión secreta y puede que sirvamos nosotros la comida, pero seguro que no es en el restaurante'. Y remachó con cierto orgullo, 'En secreto nos ha pedido a tres o cuatro, por favor, que mañana no salgamos de casa, por lo menos hasta las dos, por si acaso'. Asentí, 'Vaya no se ha portado mal del todo', ¿Para qué va a abrir el restaurante?', 'Ya, si yo pienso lo mismo'. Y pasé a contarle de lo que me había enterado, 'Nos ha contado Che, que su jefe les ha dicho que a trabajar todos los días y les ha prohibido las radios', '¿Y qué han hecho?', 'Aguantar lo que han podido, pero al final se han largado todos, claro'. Serafín apuntó una noticia que ya conocía, 'Ya tenemos vacaciones', 'Ya lo sé, pero como han dicho que los centros estarán abiertos, a lo mejor me paso por la Escuela'. Diego explicó las razones de tal decisión, 'Han dicho que lo hacen por facilitar lo más posible que las familias estén juntas'. Pensé que había más posibilidades, pero no dije nada, no quería expresar en voz alta lo que se me ocurría, no se fuera a cumplir.

Volvieron a interrumpir la programación, un reportaje sobre las ballenas en la Antártida. Había más noticias. Salió un locutor con cara lánguida, y aspecto cansado.
Señoras y señores telespectadores, interrumpimos la programación, para comunicarles un despacho de la agencia France-Press que acaba de llegar a los teletipos. Según fuentes oficiosas, pero de toda solvencia y habitualmente bien informadas, se puede afirmar que Polonia ha dejado de formar parte del Pacto de Varsovia. Estas mismas fuentes añaden que la presión de una parte del ejército y del sindicato Solidaridad, dirigido por Lech Walesa, han hecho que el gobierno polaco tome esta decisión. Oficialmente, y dada la situación extrema de destrucción del país, Polonia se ha declarado neutral y ha solicitado a las tropas soviéticas, que por razones humanitarias, se retiren de su territorio. Esta situación, paralela a la española, ha tenido la misma respuesta por parte de la URSS, que tuvo España por parte de USA. Es decir que el ejército soviético procede a la retirada estratégica de sus tropas. La decisión soviética ha sido recibida con relativa satisfacción por la mayoría de observadores internacionales. Los analistas creen que algunos de los dirigentes soviéticos y americanos, empiezan a ver absurdo esta conflagración. Seguiremos informando.
Yo no era muy comunicativo en casa, pero no soportaba tanta tensión, así que tenía necesidad de hablar, de preguntar, de saber, 'Por cierto, ¿Habéis oído algo de lo que se ha dicho en Cádiz de la declaración de neutralidad?' Diego, que creo que le ocurría lo mismo que a mí, fue el encargado de ilustrarme, 'Parece que, en general, lo han acogido bien'. Ante mi cara de sorpresa aliviada dio más explicaciones, 'Dicen que a lo mejor todavía se está a tiempo de que los daños no sean irreversibles'. Fue mi padre quien tomó el relevo, 'Cuando esto pase, si es que pasa, se verá si se puede volver a Puerto de Santa María, pero esperan que la cosa no sea irreparable'. Serafín fue el que aportó un nuevo matiz, 'Algunos han dicho que el Gobierno no se debe de conformar con esto y debe solicitar enérgicamente una compensación a los rusos por el daño causado: que una cosa es la base de Rota y otra muy distinta el resto del territorio, y por supuesto la población'. Mi madre dio la última pincelada al paisaje, 'Han dicho que ha habido más de dos mil muertos civiles, y no sé cuántos desaparecidos'. Dos mil muertos de un plumazo... La cifra se quedó grabada en mi cerebro como si hubiera sido una perfecta cuchillada sobre el corazón... Dos mil muertos... No me podía caber en la cabeza semejante desastre. Seguí preguntando, más que nada para que aquel dato no me aplastara definitivamente contra el infierno... '¿Y el gobierno?', 'Pues ya sabes, buenas palabras, pero nada concreto, que lo intentarán todo y que eso no se puede quedar así...'

Nos cortaron desde la tele. Sólo el rostro del locutor era una invitación para que pensáramos que el amanecer podría estar próximo.

Buenas noches de nuevo, señoras y señores televidentes. Interrumpimos nuestra programación para comunicarles dos noticias, ambas tendentes a rebajar la tensión de este conflicto. La primera de ellas es que Francia, siguiendo el ejemplo español, suizo y polaco, ha decidido declararse neutral en este conflicto. En el comunicado oficial se dice textualmente:
"Por el bien de la humanidad entera sin distinción de creencias, ideologías, raza, situación económica, o sexo, solicitamos de las dos partes en conflicto la inmediata deposición de las armas, sin que medie ningún tipo de acuerdo previo".
Por otra parte, y esta es la segunda noticia que les podemos adelantar a estas horas de la noche, y sin duda la de más calado, la que puede hacer cambiar la situación... Parece ser que, tanto la diplomacia soviética como la norteamericana, han aceptado en primera instancia la mediación vaticana en el conflicto. En sendos comunicados, han explicado las razones de tal aceptación. De la lectura de ambos, se deduce que los dos gobiernos acceden gracias al papel clave de Su Santidad como líder espiritual de millones de seres humanos, de que es una voz reconocida en todo el orbe, con independencia de la ideología o creencias de cada uno y en que no le mueven intereses territoriales o de otra clase. Su Santidad Juan Pablo II, a través de una breve nota leída por su portavoz en la Santa Sede, ha manifestado su satisfacción esperanzada ante la noticia. Al mismo tiempo, y después de pedir la colabración de todos los fieles y de los hombres y mujeres de buena voluntad con la fuerza de su oración, ha dado a conocer las condiciones previas al inicio del diálogo: inmediato cese del fuego y que las tropas abandonen todos los territorios ocupados por la fuerza. Asímismo desde la Secretaría de Estado vaticana se ha girado invitación a que participen en las negociaciones el Patriarca de la iglesia ortodoxa de Atenas que, se cree, hará de portavoz de la iglesia ortodoxa rusa que por obvias razones no participará directamente en las conversaciones, y al Rabino de Roma quien, como es bien sabido, es amigo personal de su Santidad. Otras fuentes apuntas que si las administraciones norteamericana y soviética aceptan las condiciones impuestas por el Pontífice, la primera reunión podría tener lugar mañana mismo en la Basílica de San Pedro. Para ello, se ultiman preparativos con las autoridades italianas para que no obstaculicen la llegada del vuelo procedente de Moscú. Por su parte la administración Reagan y el gobierno soviético analizan las condiciones previas demandadas desde el Vaticano. Parece que por parte soviética no habría ningún problema. Sólo ponen una condición, reclaman que sean primero los americanos quien ordenen el alto el fuego y se retiren de los territorios ocupados durante estas horas de conflagración. Según informan fuentes fidedignas, algunos gobiernos aliados están presionando a Washington para que vuelva a la situación anterior. En este sentido y según nos informa vía telefónica nuestro corresponsal en Nueva York, ya se han elevado las primeras voces en el interior del país que se oponen a esta avalancha de destrucción y muerte. En concreto, James Carter, y Robert Kenneddy se han manifestado en este sentido, al igual que los principales líderes negros y por los derechos civiles. La mayoría de los dirigentes religiosos del país, han convocado jornadas de oración unitarias. Desde la Casa Blanca el silencio es hermético. Seguiremos informando.

Después de las devastadoras imágenes que nos habían ofrecido, aquella noticia, o aquella suma de noticias, por hablar con propiedad, abría nuevas puertas a una lejana esperanza. Pude exclamar con más razón que en toda la jornada, 'A ver si es posible'. Con una sonrisa, hice un comentario un poco malévolo, 'Va a resultar que lo que ha hecho el gobierno no ha estado mal y otros nos imitan'. Diego se encargó de desmontar mi optimismo, él lo había analizado desde otra perspectiva. No en vano era mejor estratega que yo, siempre me ganaba al ajedrez. Emprendió un largo monólogo que no interrumpimos, 'Creo que hemos tenido mucha suerte, no les ha importado irse, porque los yanquis cuentan en esta parte del mundo con Portugal e Inglaterra, además de los marroquíes para controlar el Estrecho y esta zona del Atlántico; si no llega a ser por eso, de aquí no se largan'. Se tomó unos segundos de respiro, y se rascó la cabeza. 'Como la cosa se ponga fea, van a tardar menos en volver de lo que han tardado en salir; hemos sido un contratiempo, pero no excesivo, vamos como una espinilla'. Luego aportó la visión de conjunto, parecía que lo había estudiado, 'La clave estaba en Alemania, bueno en centro Europa, como se ha visto; lo del ataque directo al territorio de Rusia ha sido un movimiento de pura distracción; además, seguir penetrando por ahí no les interesaba a los yanquis, puesto que les abriría demasiado el frente, y eso era peligroso militarmente; han pensado que era mejor que las fuerzas que tenían aquí marcharan a centro Europa; además, no me creo que se hayan ido por las buenas, seguro que han sacado algo del gobierno: han dicho, nos vamos, pero si la cosa se pone fea, volvemos y nos ayudáis; y, lo más importante, cuando esto se acabe, aquí estaremos de nuevo; digamos que interesa que la parte sur de Europa esté tranquila, por lo menos ahora mismo. Me parece que la batalla se libra en el corazón de Europa, como siempre'.
Tenía más razón que un santo. Me miré al reloj, tenía tiempo, pero me apetecía salir. Aquel día, no paraba mucho en ninguna parte, 'Me voy; No sé a qué hora volveré, pero no os preocupéis; Además seguro que estáis despiertos: esta noche no es como para perdérsela'.
Mi madre se levantó de la mesa, 'Voy a preparar unos cafés bien cargados, tómate uno, No, déjalo, ahora me lo tomaré por ahí, que he quedado'.

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NOTA DEL ESCRIBIDOR DE DICIEMBRE DE 2009:

Queridos lectores, sé que es indemostrable, pero puedo asegurar que, salvo la referencia a la amistad personal del rabino de Roma con Juan Pablo II, dato que conocí tras el fallecimiento del anterior Papa, lo fundamental de este texto está escrito allá por 1982. Lo digo por las alusiones a Polonia, Lech Wallesa y al papel del papa Wojtyla en este conflicto.
Cuando lo escribí, pensé que se me había ido la mano, pero como sabía que aquello no tenía mayor trascendencia, pues nadie leería esta novela nunca, lo dejé estar. Más aún, pensé que la redacción de este capítulo eliminaba toda verosimilitud al argumento del relato, pero por alguna extraña circunstancia no alteré en nada sustancial en el argumento de la escena.
Cuando en 2004 procedí a la rescritura de la novela, me sorprendí al llegar a este capítulo, pues comprobé que otros sucesos posteriores, en concreto el derribo del Muro de Berlín en 1989, vinieron a dotar de verismo a esta intuición.
Como se podrán figurar, mi satisfacción no fue pequeña.

12 comentarios:

catherine dijo...

eres brujo, adivino? Los hombres polìticos necesitan tu intuiciòn!
Que el centro de Europa sea el lugar "ideal" para una guerra se verificò a menudo. Los polacos pueden tener una abuela nacida en Ucrania y la otra en Alemania sin mudanzas, fueron las fronteras que cambiaron. La influencia del Papa Juan Pablo II en la polìtica de su paìs natal y especialmente en Solidarnosc se verificò también.
Tu idea de ecuminismo me gusta mucho, y pensar que los encuentros de Asis tuvieron lugar algo como 4 años màs tarde! Bueno, que todos los paìses se declaren neutrales parece utòpico pero si un chico no es utòpico quien lo serà?
Besos fresquitos. Quizàs la nieve llevarà dentre poco como en tu Euritmia de 1982.

Amando Carabias María dijo...

Catherine
Más que brujería, yo qué sé aplicación de la perversa lógica del mal... Si hoy tuviera que replantearme todo y ajustarlo a lo que se vive, quizá el macabro teatro de las operaciones no fuera exactamente el mismo, aunque cierta Península del sur de Europa, quizá lo pasara peor...
También son malos tiempos los actuales para el ecumenismo. Demasiados seres humanos están convencidos de la absoluta primacía de sus creencias, y lo que es peor aún, de la necesidad vital de imponerlas a los demás.
Faltan sabios que pongan todo en solfa, y faltan verdaderos líderes espirituales que busquen los puntos de encuentro sobre una base inamovible: el eterno nos supera a todos en todo, hasta en creencias, porque es más que nuestras creencias.
Hoy no nieva en Euritmia, nieva muy cerca, pero acabo de ver en la calle un termómetro con cinco grados bajo cero.
Un beso.

catherine dijo...

Amando, me viene otro refràn:
aide-toi et le ciel t'aideras.
Te doy las tres traducciones de mi diccionario:
A quien madruga (no vale para mi!) Dios le ayuda.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Ayùdate y ayudarte he.
Tù eliges tu preferida.

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
¿No es la traducción literal: "Ayúdate y el cielo te ayudará"? Pues con esta me quedo.
En el fondo de esto se trata, aunque es un poco largo de explicar. Pero tú lo sabes bien

catherine dijo...

ahora que sabes traducir del francés debo corregir mi falta de gramàtica o de descuido:
le ciel t'aidera sin s .

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
Quizá es que traducir algunas palabras por escrito sea más sencillo. Pura suerte.

Flamenco Rojo dijo...

Hoy Amando me gustaría volcar mi comentario sobre los reporteros de guerra…Esos que renuncian a comodidades físicas y morales, sin olvidar el agua corriente, la luz eléctrica, una buena cama, a sus seres queridos. Imagino que visión del mundo tienen estas personas después de contemplar lo peor del ser humano.

Supongo que el trabajo de los reporteros de guerra habrá cambiado mucho con el tiempo…antes cuando un reportero iba a cubrir un conflicto bélico tenía que infiltrarse en un país, ahora, siendo igual de peligrosa su labor, los reporteros van en la mayoría de los casos con el ejercito. Antes, el reportero de guerra tenía libertad para moverse, dependía de su talento, ahora con las nuevas tecnologías, teléfonos móviles, internet, probablemente en la redacción del periódico saben más del conflicto que el mismo reportero. El sentido del trabajo de un reportero de guerra no es el mismo que antaño...y si hablamos de la información que al final nos llega…apaga y vámonos, hoy por hoy los Estados seleccionan la información que les interesa.

Oye, que Sevilla está muy cerca de Rota…sin hablar que a 40 km. de la capital está la Base Aérea de Morón de la Frontera con aviones americanos…joder, joder…

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Flamenco Rojo:
Muy agudas, como siempre, tus afirmaciones. Desde el principio de la novela, como habéis comprobado, la prensa juega un papel fundamental en el desarrollo de la trama. Son elos el vehículo a través del cual la poblcación conoce el desarrollo de los trágicos acontecimientos.
Y es evidente que sin los reporteros de guerra algunas de estas informaciones nunca hubieran llegado.
Es verdad, como dices, que su modo de trabajo ha ido cambiando con el tiempo, y desde luego siempre han sido fundamentales y necesarios para los ejércitos. La prueba más evidente y notoria de esto es la retransmisión en directo de la invasión Irak.

Por si acaso yo mirarría de vez en cuadno al cielo no vaya a ser que...

Fernando dijo...

Me parece un relato muy interesante. Tu adivinación del porvenir fue excelente. Ahora te ruego escribas tu visión de lo que nos va a pasar en España durante los próximos años. Como creo en tu poder de adivinación tu relato me dará oportunidades de prepararme y defender a mi familia. Un cordial saludo y ¡avísame!

Amando Carabias María dijo...

Fernando
También bienvenido a este otro rincón... Ya me hubiera gustado a mí ser adivinador. ¿O no?
Desde luego las perspectivas no son halagüeñas, pero a pesar de ello, y gracias a mi optimismo visceral, creo que todavía estamos a tiempo y la solución la tenemos en nuestras manos... ¿Por cuánto...?
Noticias como las que nos llegan desde Copenague, no son precisamente las más gratificantes ni optimistas.

Isolda dijo...

¡Qué bien lo ha dicho Catherine!
Ojalá se diera el ecumenismo, y no solo en las Iglesias. Tan sólo con que todos nos sintiéramos ciudadanos del mundo, del único que tenemos, no existirían guerras.
Sabemos que son utopías, sin embargo siempre habrá quien las persiga. (No pienso en los de Copenague, sino en los que vienen detrás)
Relato vívido como todos los tuyos, Amando.

Besos del sur azul.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
Te contesto desde la Castilla neblinosa, orvallante y con algo de nieve. Vamos, una delicia de invierno... Pero hacía tanta falta que está bien, muy bien...
Y no sólo hablo del tiempo cuando hablo del tiempo. Pienso, como tú, en los que vienen detrás y en este pedazo de sílice que gira alrededor del sol y que vamos a conseguir que gire como si fuera un ataúd gigantesco y silencioso.
Lo lograremos. Y no se dan cuenta, coño.
Esto se parece a lo de Bizancio (¿O ya era Constantinopla?) mientras discutían sobre el sexo de los ángleles les estaban destrozando la ciudad.
Yo me siento ciudadano del mundo, como bien dices, y siento que porque unos pocos sigan almacenando riquezas a corto plazo, esto se va al carajo.
No, no es que esté pesimista, es que acabo de ver el telediario.
Un beso esperanzado, a pesar de todo.